Área de práctica
El derecho disciplinario es donde funcionarios públicos, empleados del sector privado y profesionales enfrentan sanciones que afectan su carrera e ingresos. Ofrecemos defensa técnica contundente ante Procuraduría General, personerías y superintendencias.
Representación y asesoría en procesos disciplinarios
El derecho disciplinario es el escenario donde los servidores públicos y particulares que cumplen funciones públicas enfrentan el riesgo de ver afectada su carrera, su buen nombre y su derecho a ejercer cargos públicos, esto, ante la severidad de las sanciones que pueden derivar en la inhabilidad, la destitución la suspensión, la multa, entre otras.
En Guevara Castaño Abogados abordamos la defensa de su integridad profesional de manera rigurosa y estratégica, brindamos un acompañamiento integral en todas las etapas del procedimiento disciplinario adelantado ante la Procuraduría General de la Nación, Oficinas de Control Interno Disciplinario y el Consejo Seccional o Superior de la Judicatura.
Asesoria a entidades públicas
En Guevara Castaño Abogados, brindamos acompañamiento a Oficinas de Control Interno Disciplinario de entidades públicas, optimizando el desarrollo de investigaciones bajo el procedimiento establecido por la Ley 1952 de 2019. Nuestra asesoría técnica se extiende al diseño de programas de descongestión administrativa y a la formulación de estrategias preventivas ante las directivas, orientadas a minimizar los riesgos disciplinarios y elevar la transparencia en el ejercicio de la función pública.
Más allá del soporte procesal, promovemos una cultura de integridad mediante la capacitación continua de los funcionarios en la normativa disciplinaria vigente y estrategias anticorrupción. Complementamos nuestra oferta con una gestión de conocimiento especializada, a través de la elaboración de boletines mensuales que garantizan la actualización constante de su equipo en materia de doctrina y jurisprudencia, asegurando así una toma de decisiones informada, ágil y conforme a los más altos estándares legales.
El servidor público no es un enemigo del Estado: es su instrumento. Quien lo acusa sin prueba sólida y quien lo sanciona sin debido proceso debilitan al Estado mismo.